- Perseverance Tattoo
- Posts
- Mi espalda
Mi espalda
Después de 17 años

Hoy toca hablar de mí.
De mi tattoo.
Mi primer tattoo.
Pero no el primero que hice…
sino el primero que me hice.
Algo pequeño para empezar.
Toda la espalda.
17 años han pasado.
Y sigue sin terminar.
Aquí hay dos problemas.
El primero…
Mi mentor y tatuador, por desgracia, falleció hace dos años de un infarto.
Y con eso no hay humor posible.
Un saludo, Guille.
Estés donde estés.
El segundo…
Que yo nunca me veo la espalda.
Eso solo lo consigue Elsa Pataky…
y mi querido J.
Hace unos días tenía que enviarle una foto a mi preparador físico.
Foto de cuerpo completo.
Para ponerme fino.
Para verano.
Para que mi mujer, en la playa, me confunda con el marido de la Pataky.
Y ahí vinieron los problemas.
Bueno…
Dos más.
El primero…
Mi espalda no estaba tan fuerte ni tan musculosa como los dioses del Olimpo.
Ostia puta.
Qué chasco.
El segundo…
El tattoo tampoco estaba tan bonito como yo creía.
De hecho…
Está todo… menos bonito.
Pero claro…
Es lo que pasa cuando algo se queda a medias…
y pasan muchos años.
Muchos.
¿Solución?
¿Retocarlo?
Eso es de cobardes.
Aquí vamos a hacer lo que hay que hacer.
Un cover de toda la espalda.
Si yo fuera Elsa Pataky…
igual me tatuaba yo mismo.
Pero va a ser que no.
Me tatuarán mi mujer y mi hijo.
Y ahora os pido ayuda.
De verdad.
Quiero que me digáis:
¿Qué diseño me haríais?
Soy facilón.
Me dejo liar.
Porque esto también es parte del juego.
Saber cuándo algo no se puede salvar…
y hay que reconstruir desde cero.
Y sí…
Esto también es lo que enseñamos en SISTEMA.
No solo a tatuar bonito.
Sino a enfrentarte a marrones reales.
A covers complicados.
De los que no salen en Instagram.
Solo tienes que enviarme la palabra SISTEMA a este precioso correo
Así que te leo.
A ver qué cojones me propones.
En fin.
Historias de tatuador


